José Cademartori
Radio Nuevo Mundo, El Siglo, 27 de Julio de 1999
En las últimas semanas han aparecido nuevos síntomas de que la crisis
económica se sigue profundizando. En Mayo se completaron 8 meses de baja
continua en la actividad económica. Junio y Julio no han mostrado ninguna
mejoría. Los índices de ventas siguen cayendo. Como van las cosas, el
desempleo y la baja de los ingresos de una gran masa, seguirán aumentando,
al menos por muchos meses más. Lo mismo ocurrirá con las deudas impagas y
las quiebras. 1999 terminará con un crecimiento cero o negativo. Es decir,
en diciembre nos encontraremos con el peor de los últimos quince años. En
Chile, la pobreza y la indigencia, las desigualdades y la convivencia
social habrán experimentado un brusco agravamiento con inevitables
repercusiones en el cuadro político. Lo que está ocurriendo es el fracaso
de un modelo basado en el sometimiento de los países al dictado de la
globalización transnacional. Es la causa de las crisis económicas que
azotan a Argentina, Brasil, Uruguay, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela,
sólo para nombrar los más afectados. En casi todos ellos, los gobernantes
se encuentran en el hoyo del desprestigio, con protestas y rebeliones
masivas. En Venezuela, el sistema político se ha derrumbado y la soberanía
absoluta está ahora en manos de una Asamblea Constituyente. El retroceso
económico de la región que se prevé para este año, puede causar estragos
sociales aún mayores, si en Argentina la crisis continúa agravándose. Otro
impacto podría ser la devaluación en China, mientras en Estados Unidos
crece el temor de un derrumbe de Wall Street y el inicio de la recesión.
Los poderes fácticos se ven confundidos. Algunos pretenden profundizar el
mismo modelo ya fracasado o reforzarlo con violentas represiones. Otros
creen necesario aligerar el discurso, recurrir a la demagogia y hasta
aceptar concesiones menores. Frei no tiene ninguna posibilidad de superar
la crisis y sólo está haciendo tiempo. La última medida de rebajar los
impuestos a "los inversionistas" en DFL2 a costa de la Caja Fiscal, no es
más que otro negociado con el pretexto de la reactivación. En el nuevo
escenario que se está incubando, de crisis social, incapacidad y confusión,
deberán pasar a primer plano otros actores con más credibilidad :
dirigentes sociales, masas de pobres y capas medias, sindicatos y
organizaciones populares, políticos no comprometidos con el pasado,
partidos arraigados en el pueblo. Por lo mismo, una necesidad urgente es el
reforzamiento de las organizaciones sociales. Es lo que han hecho los
sindicatos de El Teniente que han elegido una dirección Zonal única. Es el
camino de los telefónicos que, por fin, han constituido la Unión que agrupa
a los 21 sindicatos de la CTC. Es también el caso de la reciente formación
del Consejo Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa que agrupa a
centenares de miles que se independizan así de las cúpulas empresariales.
Unidad, organización, disciplina consciente son armas que la nación tiene
para superar el desafío histórico que se avecina.